Ultrasonografía de alta frecuencia (22 Mhz) en la evalución de los tumores malignos cutáneos
DOI:
https://doi.org/10.12957/rhupe.2014.12253Resumen
La piel es un órgano extenso que, por ocupar la superficie corporal, posibilita la realización de procedimientos diagnósticos e investigativos no invasivos. Con el creciente aumento de la incidencia de los tumores cutáneos (melanoma y no melanoma), especialmente en individuos jóvenes, se ha vuelto un desafío: establecer un diagnóstico correcto que apunte a identificar las lesiones malignas, eliminar los procedimientos quirúrgicos innecesarios y minimizar los problemas inestéticos resultantes de la conducta terapéutica. En este contexto, nuevos métodos de imagen están siendo desarrollados. Técnicas como la dermatoscopia, la microscopía confocal y el ultrasonido de alta frecuencia (Usaf) posibilitan el estudio, en tiempo real, de las lesiones cutáneas, volviéndose excelentes herramientas preoperatorias. Sin embargo, estos métodos varían considerablemente, cuando evaluamos su penetración, resolución y aplicabilidad. La dermatoscopia es un examen complementar de gran impacto en la práctica dermatológica que posibilita diferenciar lesiones cutáneas malignas de benignas precozmente. Con este recurso es posible evaluar la extensión de la lesión en los ejes longitudinal y transverso. No obstante, determinar la profundidad y eventual invasión de estructuras adyacentes, como cartilago y musculo, basándose sólo en la evaluación clínico dermatoscópica es inviable. El desarrollo reciente de aparatos de ultrasonido con frecuencia mayor a 15Mhz hizo posible la identificación de las diferentes capas, estructuras de la piel y anexos, ampliando considerablemente su uso en situaciones dermatológicas. Con el Usaf, se consigue delimitar el margen tumoral por la diferencia de refracción entre el área tumoral hipoecoica y la región perilesional, hiperecoica. Paralelamente, el estudio con Doppler colorido permite la evaluación de la vascularización tumoral, su naturaleza y distribución. De esta forma, el Usaf facilita el estudio de las lesiones cutáneas tumorales, pues reconoce la lesión, proporciona su exacta dimensión, localización y patrón vascular, además de identificar las capas cutáneas y estructuras adyacentes implicadas, de forma no invasiva..Publicado
2014-08-05
Número
Sección
Artigos